Ashwagandha: para qué sirve y cómo tomarla
Qué es esta raíz del ayurveda, por qué tanta gente la toma para el estrés del día a día, cómo tomarla y quién debe preguntarle antes a su médico.
Qué es la ashwagandha
La ashwagandha (Withania somnifera, aunque casi nadie la llama así) es un arbusto pequeño de la misma familia que el jitomate y el chile. Crece en zonas secas de la India, de Medio Oriente y de partes de África, y su raíz se ha usado durante siglos en el ayurveda, el sistema tradicional de bienestar de la India.
El nombre viene del sánscrito y se suele traducir como "olor a caballo", por el aroma fuerte que tiene la raíz fresca. No es el nombre más elegante del mundo, pero se le quedó.
Hoy vas a ver que la describen como adaptógeno. Así se le dice a un grupo de plantas que, según la tradición y algunos estudios, ayudan al cuerpo a adaptarse a las presiones del día a día. Es una palabra útil para entender cómo se ha usado la planta, no una categoría médica.
La parte que más se ha estudiado es la raíz. Por eso, en un suplemento, lo que te conviene encontrar en la etiqueta es extracto de raíz, y no hojas o una mezcla que no dice de qué parte de la planta viene.
Para qué se usa
La mayoría de las personas que toman ashwagandha llegan a ella por lo mismo: el estrés de todos los días. El tráfico, el trabajo, los pendientes que nunca se terminan. No hablamos de un problema de salud, sino de esa sensación de traer la mente acelerada desde que te levantas.
Algunos estudios en adultos han observado que el extracto de raíz de ashwagandha ayuda a manejar la sensación de estrés cotidiano. La evidencia sigue creciendo y los resultados cambian de una persona a otra, así que lo más sano es verla como lo que es: un apoyo para tu rutina.
Estos son los usos más comunes:
- Estrés del día a día. Es la razón principal por la que la gente la toma y el tema en el que más se ha investigado.
- Descanso. Muchas personas la incluyen en su rutina de noche porque sienten que llegan más tranquilas a la cama.
- Enfoque y equilibrio. Hay quien prefiere tomarla en la mañana porque le ayuda a llevar el día con más calma.
Cómo y cuándo tomarla
En NÜE la porción es de 2 tabletas al día, que aportan 350 mg de extracto de raíz de ashwagandha. Se toman con agua. No hace falta más, y no conviene pasarse de lo que indica la etiqueta.
¿Mañana o noche? Las dos opciones funcionan. Mucha gente la toma en la noche, como parte de su rutina antes de dormir. Otras personas la acompañan con el desayuno para empezar el día más tranquilas. Escoge el momento que de verdad puedas sostener, y si te cae pesada con el estómago vacío, tómala con algo de comida.
Lo que más importa es la constancia. La ashwagandha no se nota de un día para otro: en los estudios se toma durante varias semanas seguidas. Dale unas semanas antes de sacar conclusiones y fíjate en cómo te sientes al final del día, cómo llegas a la noche y cómo te levantas.
Un frasco de NÜE trae 90 tabletas. Con 2 al día, te dura 45 días.
Quién debe consultar antes de tomarla
Que sea una planta no quiere decir que sea para todo el mundo. La ashwagandha tiene efectos reales en el cuerpo, y por eso vale la pena hablar con tu médico antes de empezar si:
- Estás embarazada, buscas embarazarte o estás en lactancia.
- Tomas medicamentos, sobre todo sedantes o pastillas para dormir, medicamentos para la tiroides, para la presión arterial, para el azúcar en la sangre o para el sistema inmune.
- Tienes alguna condición de la tiroides.
- Tienes una enfermedad autoinmune.
- Tienes alguna enfermedad del hígado o te van a operar pronto.
Ashwagandha y magnesio juntos
Es una de las combinaciones más populares para la noche, y tiene lógica. La ashwagandha te ayuda a manejar el estrés del día y el magnesio contribuye a la función normal de músculos y nervios. Son ingredientes distintos que se acomodan bien en la misma rutina.
Se pueden tomar a la misma hora, con el mismo vaso de agua: 2 tabletas de cada uno. Aplica lo mismo que arriba: si tomas medicamentos o estás embarazada, pregunta antes.
Por eso armamos el Dúo Noche, con los dos frascos juntos. Y si quieres ideas para hacer de eso un ritual, en la guía de magnesio y ashwagandha para tu rutina de noche te contamos cómo lo armamos nosotros.
Qué buscar en un buen suplemento de ashwagandha
Hay muchísimas opciones en tiendas y en internet, y no todas dicen lo mismo en la etiqueta. Antes de comprar, revisa esto:
- Que diga extracto de raíz. Es la parte de la planta con más investigación detrás.
- La cantidad exacta por porción. Si la etiqueta no dice cuántos miligramos de ashwagandha llevas en cada toma, no sabes qué estás tomando.
- Ingredientes cortos y entendibles. Además del extracto, es normal ver algunos ingredientes para formar la tableta, como celulosa o dióxido de silicio. Desconfía de las listas eternas.
- Una marca que dé la cara. Que sea fácil saber quién la vende, desde dónde y cómo contactarla, y que la etiqueta diga con claridad que es un suplemento alimenticio y no un medicamento.
En resumen
La ashwagandha es una raíz con mucha historia que hoy se usa sobre todo como apoyo para el estrés del día a día. Funciona como un hábito: 2 tabletas al día, con constancia, a la hora que te acomode. Si estás embarazada, tomas medicamentos o tienes algún tema de tiroides o autoinmune, consulta a tu médico antes de empezar.
En NÜE ponemos la dosis a la vista: 350 mg de extracto de raíz en 2 tabletas, con la tabla nutrimental completa en la ficha de Ashwagandha.